Había oscurecido y sólo lo ví cuando lo ví, se cruzó delante de mi coche sin que yo pudiera hacer nada. Sólo aquellos que han sentido ese fúnebre temblor en el volante saben de lo que hablo.
No se lo he contado a nadie, es lo malo de vivir tan solo, uno no puede ir contando ciertas cosas sin que le tomen a uno por una especie de inadaptado social.
Era del color de la miel, corría veloz con el cuerpo pegado al asfalto y ni siquiera se volvió para mirarme. Corría veloz pero no fue suficiente, ya se había hecho de noche y no lo ví venir.
La primera vez que me ocurre, supongo que es normal sentirse así.
La primera vez que me ocurre, supongo que es normal sentirse así.
1 Opiniones:
No pudiste hacer nada. Ánimo.
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